En la facultad de odontología de la Universidad de Nueva York, los estudiantes tenían un momento complicado al principio de la carrera

Aplicar anestesia por primera vez.

Lo hacían entre compañeros, en un entorno real, con nervios y margen de error muy estrecho.

No era precisamente el mejor contexto para aprender algo así.

Eso empezó a cambiar cuando incorporaron realidad virtual.

Ahora practican antes de llegar a esa instancia. Se ponen el visor y repasan el proceso completo: cómo preparar la jeringa, dónde posicionarse, cómo ubicar los puntos correctos.

Incluso usan un controlador con respuesta táctil que simula la sensación real.

Hoy tienen más de 60 visores en uso dentro del programa.

Lo interesante es lo que pasa en la práctica. Los estudiantes llegan mejor preparados, con menos tensión encima, y ya habiendo repetido el procedimiento varias veces en un entorno controlado.

Los profesores siguen estando ahí. Esto no cambia eso. Pero sí cambia cómo llegan los alumnos a ese momento.

Nuestro sistema de realidad mixta demostró ser más eficiente que otras alternativas, ya que proporciona una experiencia realista, repetible y para nada estresante. Además, permite a los estudiantes practicar en su casa tantas veces como deseen, lo que les brinda un control total de su aprendizaje.Cristian Opazo, Director de Tecnología Educacional, NYU College of Dentistry